lunes, 10 de agosto de 2015

¿What about love?. ¿Qué hay del amor?. VOL 2.

En la escuela de patinaje donde trabajaba me tenían bastante aprecio. Solicité ser recibido de nuevo a lo que accedieron y volví a trabajar ahí. Tenía una rutina diaria de tv en la mañana, en la tarde trabajo y en la noche entreno de hockey. Pasaron varios meses hasta que comenzaron a ir los de la liga de patinaje a entrenar a una pista que tenía la escuela donde trabajaba y eventualmente comencé a conocer unos cuantos de ahí. Fue una noche en la que me disponía a salir para mi casa después de una jornada laboral cuando reparé una gran cantidad de gente, movimiento de producción y filas largas a la entrada de la escuela, que, entonces, como buen colombiano donde hay una fila larga pregunté -Ve, y ahí qué pasa". Resultó que esa noche había un concierto en la escuela de un cantante de música vallenata que para mi era el equivalente a explorar piedras lunares... No tenía ni la más remota idea de quién era el tipo este, pero como buen joven colombiano no me perdía la movida de un catre y además gratis (por ser empleado de la escuela) hasta una patada!. Fui al carro a guardar mi equipo deportivo para quedarme solo con la ropa que traía puesta y en el camino, encontré un grupo de niñas de la Liga (de los que entrenaban algunos días a la semana en la escuela) haciendo la fila para entrar al concierto y fue ahí donde ni corto ni perezoso, usé mis influencias para que pudieran entrar (con sus boletas claro está) para que pudiéramos entrar antes y así coger mejor ubicación. Entre estas niñas estaba María, quien durante toda la noche evidenció la atracción mutua que existía y terminando la noche en un lindo beso. Con María duramos 6 meses. Realmente era complicado el tema de la edad, pies ella tenía 15 y yo en ese momento 18, no era una mala diferencia de edad, más, cuando tu eres mayor de edad y tu pareja menor de edad, es algo muy complicado.
Tras haber terminado mi relación con María, pasaron unos cuantos meses hasta conocer a Angie. Una linda chica que estudiaba en la misma universidad mía, mi misma carrera solo que yo estaba en primer semestre y ella en pre-universitario. Pasaron aproximadamente 3 meses antes de que algo ocurriera entre nosotros, ella solo pensaba en que después de nuestro primer beso todo iba a ser una simple cuenta regresiva, y la verdad, no se equivocó. Con Angie hubo muchas cosas muy bonitas, es una gran mujer, leal, fiel y demás. Su primera experiencia sexual la tuvo conmigo y como mujer nunca tuve quejas. Tuvimos 6 años de noviazgo con altibajos en nuestra relación, de hecho un par de veces terminamos y decidimos retomarla. La relación con su familia también era muy buena, respetaba profundamente su familia y ellos a mi, vivimos cosas muy bonitas y momentos muy difíciles en los que Angie fue incondicional conmigo. La verdad y aunque resulte doloroso, no recuerdo haberle propuesto matrimonio como tal, más una noche yendo a mi restaurante de comida rápida favorito lancé lo que para mi era una propuesta de convivencia, más ella la tomó como propuesta formal de matrimonio... En mi cabeza dije..."Qué hijueputas, es una buena mujer, llevamos muchos años, no estoy en una mala edad para el matrimonio (26), económicamente las cosas están fluyendo, ella tiene su trabajo... ¡Hagámosle!", y así fue como dije bueno, casémonos... Sin darme cuenta, construíamos un castillo de naipes
. Recuerdo el día que le contamos a sus padres. Estábamos hablando sus dos hermanos, sus dos cuñadas y sus padres de un vestido que le habían regalado a su sobrina y le quedaba aún grande, entonces, su cuñada, la esposa de su hermano mayor dijo "Eso le queda para el matrimonio de Angie y Andrés", lo cual dio el espacio para revelar que ya lo habíamos decidido y que lo haríamos un año después. Su papá solo guardo silencio, pero se puso impresionantemente rojo en su rostro, sabrá Dios que habrá pasado por su mente en ese momento, más solo atinó a darme un fuerte abrazo con los ojos aguados, sacar una botella de vino, poner "Mi Niña Bonita" en el equipo de sonido y celebrar con nosotros la noticia.
No todo fue color de rosa al poco tiempo de esta noticia, el trabajo comenzó a escasear, pero en mi afán de mantener mi promesa y mi compromiso seguí con los planea, anillo de compromiso, argolla, vestidos, lista de bodas, tarjetas de invitación, en fin, una cantidad de cosas comenzaron a hacer parte de nuestro diario, que un año, pareció muy poco tiempo para tanto qué hacer. Con Angie fueron 2 años y medio de relación como esposos, en los que la vida me demostró que solo me había apresurado en tomar un paso como estos, no por ella, ni más faltaba, sino por mi, era yo quien aún no estaba listo para esa decisión. Aunque no lo creía, era un inmaduro incapaz de mantener un hogar sano. No digo que ella no tenía sus fallas ni que las razones para el posterior divorcio no estuvieran claras, pero si sé HOY que si yo hubiera estado en otro momento de mi vida, hubiera hecho más por mi matrimonio; más la vida solo me ha demostrado que todo en mi vida, incluso estos fracasos, todos tendrían, lo que hasta hoy es un final feliz, y que por todo esto debía pasar para poder encontrarle sentido y valorara lo que me iba a encontrar más adelante.
Debido a la crisis económica que teníamos al momento de casarnos, Angie y vivimos 2 años en mi casa paterna (grave error) con mi mamá. El error no es mi mamá, simplemente ahora veo con más claridad que DEFINITIVAMENTE si te casas, debes irte, crear tu propio nido, tu propio espacio. Solo vivimos medio año independientes en un muy bonito sector de la ciudad, más la verdad, cada quien hizo lo suyo para que el vínculo matrimonial se perdiera, ahí es que pensé, lo que empieza mal termina mal... De hecho te menciono  un par de cosas que empezaron mal. Cuando nos fuimos a casar, una semana antes (como era por lo católico) recordamos un PEQUEÑO detalle -Oye, ¿y el curso prematrimonial?- No habíamos hecho ese curso que para este tipo de bodas es obligatorio, días antes las "testigos" de este matrimonio, ni siquiera sabían mi apellido 6 años después de relación con su amiga de infancia, el día de la boda mi hermana, quien tenía nuestras argollas, peleó con mi mamá, llegando a la hora que le dio la gana a la ceremonia con mi sobrino que era el pajecito, estando a punto de casarnos con argollas prestadas... !En fin!
Yo pensaba que simplemente con volver a casa, con responder por lo que me correspondía en casa y demás era suficiente, mas mucho me faltaba para ser de verdad un HOMBRE de su hogar, YO, admito que no lo respeté, pues aunque no podría decir que fui infiel estando en mi matrimonio, al menos de manera física, si permití muchas veces que el diablo vestido de mujer irrumpiera poco a poco en mi hogar hasta que ya no tuvo salvación. Esto al menos de mi parte, la parte de ella y mis razones para terminar la relación y divorciarnos, por parte mía, no las contaré, por respeto y demás. Eso sí, no puedo decir jamás que ella me llegó a ser infiel a mi tampoco.


Después de esto, Angie y yo nos convertimos en completos desconocidos, ella quedó odiándome a tal punto que no pude volver a ingresar al que fue mi apartamento, ni por mis pertenencias, ni por mis equipos (mi oficina era el apartamento). Esto me llevó a perder mis clientes y caer en la quiebra, una muestra de cómo obra la vida cuando tu actúas mal, ojo, recuerda que yo acepto que tuve mucho que ver en que mi matrimonio se deteriorará, más no puedo decir que el matrimonio se terminó por mi culpa o la de ella, sencillamente una relación es de dos, pero sí. Salí de ese matrimonio, quebrado, con más de 10 millones de pesos en deudas y sin siquiera una cama sobra la cual dormir. Angie me enteré que así como yo, al poco tiempo inició una relación sentimental con una compañero de trabajo (con el único con quien la llegué a celar en 8 años de relación), ese tipo de chismes que te llegan sin pedir información, más espero que sea cual sea su situación laboral, personal y sentimental sea feliz, así como lo soy yo hoy, pues gracias a salir de esta relación, la vida me puso a hacer un curso acelerado de humildad, de sentimientos, de ojo por ojo y diente por diente, una lección que me llevó a pasar por los 7 infiernos, tocar fondo y sentir la falta de esperanza, pero que lo mejor que me enseñó, fue a encontrar a Dios, encontrarme a mi mismo y conectarme, haciéndome feliz y poder reconocer el cielo cuando lo encontrara. 

To be continued...

2 comentarios: