jueves, 14 de abril de 2016

¿What about love?. ¿Qué hay del amor?. VOL 3.

¡A veces es necesario perderse para poderse encontrar!
Así es. Como lo dije en mi anterior post (dejé pasar bastante tiempo), tras mi ruptura con Angie, me "envacaloqué" en una relación con una mujer que a primera vista era una mujer ideal. Un físico envidiable (aunque como cualquier mujer no lo aceptáse), unos lindos ojos y una forma de tratarme espectacular. 
Caí rendido a sus pies fácilmente, era lo que necesitaba en ese momento. Estaba quebrado, viviendo de nuevo donde mi mamá en un colchón sobre el piso, no tenía trabajo e incluso me pasaban cosas muy curiosas como enviar hojas de vida y que me llamaran, no para darme buenas noticias sino para decirme cosas como "Hey, me gusta tu trabajo, pero no tengo nada para ofrecerte". Se abonaba que se tomaran el trabajo, pero esas buenas intenciones y elogios a mi trabajo no me harían pagar las cuentas.
En fin, esta nena parecía un ángel en mi camino. Me prestó una estructura para no dormir sobre el piso, si era de salir invitaba sabiendo que no tenía yo el dinero, me apoyaba, me ayudaba a difundir mi trabajo, incluso, como me tocó llegar al rebusque, llegó a acompañarme mientras lo hacía. Vendí de todo, dulces, champus, salpicón... etc.
Ella, ella tenía su trabajo cómodo, manejaba sus horarios y el dinero le entraba casi libre, a eso súmale que aproximadamente 3 meses después de haber iniciado nuestra relación, en medio de tanto tocar puertas un muy buen amigo me contactó con su primo, el cual, necesitaba personas que supervisáramos actividades de activación de marca de unas reconocidas marcas de bebidas alcohólicas lo cual le generaba un ingreso extra y a mi, al menos para pagar algo de mis deudas.
Buscaba y buscaba trabajo, hasta que como caída del cielo, llegó una oferta laboral en la ciudad de Bogotá, a la que, con solo la entrevista fue suficiente para iniciar, además, de manera ideal, pues superaba mis expectativas de sueldo "al fin un respiro", tocaba alejarme de todo y todos, pero al menos, podría divisar una luz en mi camino. 
Y así fue, empaqué mi ropa y mis ilusiones en una maleta y me vine a vivir a la capital del país. Comencé a trabajar un mayo, cargado de buena energía y toda la actitud sin saber lo que se me venía pierna arriba. Yo, que venía de creerme el putas, que había tenido mi propia empresa, me estrellé contra el mundo. Esta empresa era tipo universidad pública (sabías que entrabas, pero no sabías cuándo salías), el stress, los deadlines tan cortos, las presiones, la falta del sueño hacían colapsar a cualquiera; lo único que me mantenía firme era mi fé, sabía que si estaba viviendo esto era por una razón y debía ser fiel en estas situaciones. Fueron MUCHOS los errores que cometí en esta empresa, tanto por novatadas como producto del stress. En el ámbito personal, yo ya me encontraba mucho más maduro y tranquilo, no me interesaba cometer los errores que cometí en mi anterior relación arriesgándome a perder algo que para mi, en ese momento, valía la pena; esto al menos en el plano sentimental. Por otro lado, mi poca vida social desapareció por completo, tantas trasnochadas en la empresa de lunes a viernes, me dejaban un sábado y un domingo agotado, sin ganas de nada más que dormir.
Fueron 6 meses que duré en esta empresa, cayó en crisis por falta de proyectos y yo, di papaya, cometí un error que no debía cometer y fui despedido en un recorte grande de personal que se hizo. Durante este periodo, mi novia, impulsada tanto por mi como por quien se convirtió en mi amigo (quien me había dado el trabajo de supervisor) se volvió modelo de protocolo. Esto hacía que ganara aún más dinero en una forma relativamente fácil, esto, fue el principio del fin.
Gracias a Dios, al salir de la empresa, encontré trabajo rápido y en Cali. Volví a empacar mis ilusiones y mis aprendizajes y me dirigí de nuevo a mi tierra, pero la dicha me duró muy poco. No tuve empatía con mi jefe y en solo 3 semanas me sacó de la empresa, aduciendo que no le daba lo que el esperaba de mi... -¿En serio? ¿en tres semanas?- dejándome sin trabajo de nuevo en Cali, mi ciudad natal, que adoro, pero la verdad, en mi gremio... NO PASA NADA.
Era noviembre de 2013, tenía de sueldo solo lo que me alcancé a trabajar en octubre y para esa fecha ya es muy difícil encontrar trabajo.


Eso fue copando la "paciencia" de mi "amada" que seguía con su vida nocturna en las activaciones de marca. Yo, en el rebusque nuevamente, tocando puertas de conocidos para encontrar trabajo EN LO QUE FUERA y arrepentido de haberme devuelto de Bogotá, pues, al momento de haberme despedido de la empresa en Bogotá, no solo tenía 3 entrevistas de trabajo, sino que a los 15 días ya tenía trabajo que por devolverme a mi ciudad a mi "trabajo soñado" dejé botado. Para no hacer el cuento largo, hacía principio de 2014 empecé a trabajar en una campaña política de un personajillo de estos que aspiraba a la cámara de representantes. Dirigía el equipo digital y por supuesto, esta nena no podía faltar en mi equipo. Pero aquí empezó la vida a pasarme factura por mis comportamientos del pasado. Empezaron las llamadas, salidas, coqueteos y demás de esta nena con personas que conocía en los sitios nocturnos. Salidas con estos y demás que, como estúpido perdoné y me convertí en una persona que no soy. Grosero, inseguro y hasta violento. Me alejé de mi familia pues era una cosa que a ella le molestaba, una relación tan estrecha con mis sobrinos por ejemplo. Ella no me cambió, yo lo permití, le di un poder que nadie debe tener sobre mi y es el poder sobre mi mismo. Pero, cada que la vida me golpeaba, casi que inminente veía su factura ante mis ojos. Solo que me negaba a pagarla y a aprender, seguía de testarudo, como el salmón a nadar contra la corriente. La nena que conocí y me cautivó, se había ido, ahora, como tenía más poder adquisitivo que antes, le importaba más su ropa y zapatos de marca, sus salidas, sus amigas modelos y demás. Yo ya no era ese que le podía dar lo que ella quería, pero aunque así me lo demostraba seguí insistiendo. 
Poco antes de terminar mi contrato con el personaje de la política (que me hizo cogerle asco a este tema) me volvió a salir trabajo en Bogotá. Sin dudarlo volví a arrancar, lo quería y necesitaba. Poco tiempo después llegó mi "amada" a estudiar gracias a una cesión de estudio que le di yo más un extra en dinero que ella puso. ¿Problemas?¡Por supuesto!. Al llegar aquí no tuve más que malos entendidos, me estafaron con un sitio donde viví y hasta más. Pero bueno, al menos había llegado a un sitio estable, tranquilo para trabajar, un paraíso comparado con el infierno de vida que llevaba. Después de haber sido estafado y tener que salir intempestivamente de ese sitio, conté con la fortuna de encontrar un apartamento perfecto para mi: excelente precio, cerca a mi trabajo, hermoso sector. Terminé viviendo con mi "amada" en este sitio y empecé de nuevo a convivir, pero las inseguridades con ella me carcomían.
Básicamente, la presión por poder "dar más" su comportamiento despectivo conmigo, sus confiancitas con sus amiguitos y demás me llevó a perder el control y comportarme como nunca me debí comportar. Perdí tanto el respeto por mi mismo que cree una necesidad sobre esta mujer que me llevó a perderme.
La lloré, sufrí, me amenazaron de muerte (aunque en el fondo sabía que no era cierto), me emborraché por primera vez, me emborraché por segunda vez, puse en riesgo mi trabajo pues falté por culpa de ese descontrol o llegaba con guayabo, volví a llorar, oraba, lloraba y oraba, le rogué, le supliqué, me volví monotemático cansón. Pagué una cuenta de cobro muy alta por mi pasado, por mis malos comportamientos, por ser desagradecido. Terminé de psicólogo, me perdí completamente, fui un lobo estepario. Recuerdo mucho el preguntarle a Dios por qué me pasaba esto. Por qué nadie era capaz de amarme así, como soy, con mis ángeles y mis demonios, con mis fortalezas y mis inseguridades, que me amara en la langosta y el caviar como en el arroz con huevo. Lloraba y volvía y lloraba. Hasta que, por fin, después de casi un año de llorar, las respuestas a mis porqué llegaron TODAS juntas en un frasco compacto y hermoso.

To be continued...



No hay comentarios:

Publicar un comentario